De tienda de dulces a Taberna
Este es el aspecto actual de la tienda en la que se comenzaron a vender los dulces y caramelos de Sebastián Gil.
Muchos años permanecieron esos escaparates llenos de golosinas que hacían suspirar a los niños por comérselas. En Navidad era un trasiego continuo de personas haciendo cola para comprar turrón.
Con el tiempo todo cambia y las necesidades se adaptan a lo que los gustos cambiantes exigen. Aquel lugar antiguo, pequeño y entrañable dejó paso a una nueva actividad y se reconvirtió en Bodeguilla. Entre sus paredes conserva el mismo ambiente y motivos originales de lo que fué en su día. Aún pueden verse latas como la que podeis ver fotografiada y el cartel que estaba en la fachada.
Ahora son recuerdos de un pasado todavía reciente pero que continuan manteniendo viva la imagen de marca que salió de aquella tienda familiar.
Hoy no despachan dulces, ni turrón, pero las tapas que ofrecen en ella son excelentes. Así que una visita de vez en cuando a tomar una cerveza (con sabores añejos a dulce, en el recuerdo) y una tapita nos hace recordar muchas horas dedicadas al guirlache y a los caramelos, y cómo no al turrón artesano de mazapán.



me alegra que al menos se haya podido mantener la decoracion que evoca esa tienda.
saludos y seguir vendiendo por internet!!!!